
Explícale tu reto técnico al pato.
En una frase. Arquitectura, equipo, deuda técnica, lo que sea.
Hay un truco curioso entre desarrolladores: explicarle el problema a un pato de goma. Se llama rubber duck debugging y parece que funciona.
Pruébalo: escribe tu reto como si el pato te estuviera leyendo.
0/500
O cuéntaselo de viva voz.